LA EMPLEADA DEL HOGAR 
Esta es un preludio de un hecho real, que me ha sucedido hace poco tiempo.

Soy un hombre de 60 años sexualmente muy entero, con una pincha larga,gorda y siempre con unas ganas de folletear muy grandes (cuando no follo,me masturbo una o dos veces al día)

Llevo casado 30 años, con una mujer a la "superantigua" que en lo todo lo concerniente a sexo es pecado mortal, solo sirve para tener hijos.- De hecho, nunca me ha dicho:esta noche, vamos ha hacer el amor (es muy fina), jamas la he visto tener un orgasmo, ni me ha dejado nunca tocarle el coño, ni el clítoris y mucho menos me ha dejado comerle la cachucha, ni por supuesto jamas me ha mamado la polla.
- El único que folla, soy yo, ellano.- Yo creo que es frígida !Vaya suerte que he tenido ¡Así que os imaginareis el suplicio que he pasado durante estos años, pues aparte de follar, lo que me gusta mucho, es ver correrse a mi pareja con la manera que sea (lengua, dedo, polla, consolador, etc).-Mi mujer lo que ha conseguido con esto, es que yo folle fuera de casa todo lo que puedo y con ella llevo 8 años sin echarle un polvo.

Pero he aquí mi historia:

Todos los martes de cada semana, desde hace varios años, viene una mujer a mi casa ha realizar la limpieza con ayuda de mi esposa.- Esta mujer no es una belleza, es normal, pero tiene un cuerpo hermoso, redondo y de un blanco limpio y que muchas veces la he mirado con ganas de follarla, le miro de soslayo sus hermosas tetas, le veo las piernas cuando se sube a la escalerilla, pero en casa, si no hay por su parte una pequeña iniciativa por su parte, es un poco peligroso el lanzarse a la piscina (¿me entendeis?) Pues como iba diciendo, en una ocasión, al pasar cerca de ella por el pasillo, que es bastante estrecho, ella se puso cara a la pared para dejarme pasar, momento que yo aproveché para hacerle un ligero roce con mi herramienta y vi con estupor, que ella no se retiraba, sino que aguantaba el puntazo y encima, respondía a él apretando su hermoso trasero contra mi bragueta haciendo que mi polla vibrara y se pusiera mas dura que "la polla del caballo del Espartero" y pensé: a esta mujer me la follo cuando tenga la menor ocasión.-

Unos días después, mi esposa debía de salir en la mañana en que Juana (así se llama) debía de venir a las 9 de la mañana. Y mi mujer salió, y nos dejó solos, pues tiene mucha confianza conmigo (que equivocada está).- Juana se puso el babi que tiene para realizar su labor doméstica, que se abrocha por delante, y comenzó su tarea.- Cuando limpiaba los cristales, a contraluz, se le clareaban sus hermosos muslos, lo que hacía que yo me pusiera a 100.- Entonces le dije:

-Juana, se le clarean los muslos y deben ser muy bonitos y duros.-

Ella respondió:

-Pues si le gustan (hasta ahora nos hablábamos de Vd.) y los quiere ver, no tiene mas que decirlo.-

Yo le dije:

-No es que quiera verlos, sino también tocarlos.-

Entonces, ella bajó de la escalerilla , se subió el babi y pude ver lo que tanta ilusión me había hecho, durante tanto tiempo.-

Yo estaba sentado en un sillón, y ella se acercó con la falda levantada enseñando las bragas, por cuyos lados se le salía un montón de bigotes que hacía imaginar lo allí se ocultaba.-

Yo ya no podía mas y sin mediar palabra, tiré suavemente de ella y la senté encima de mí, nos abrazamos, nos besamos.- Después, le metí la mano bajo las bragas y palpé todo su coño haciendo el arriba y abajo en su raja para calentarla hasta el limite.- Le quité el sostén y salieron al aire, dos grandes y hermosas tetas entre las que hundí mi cabeza.- Le comí los pezones y al mismo tiempo ella me agarro la polla con una mano y empezó a hacerme una paja muy toscamente, pues según me dijo después, no tenia experiencia.- Pero no era eso lo yo quería.- Le dije que me la mamara y me contestó, que ella nunca había hecho eso ni aún a su marido.- Le dije que no sabía lo que se perdía.- Convencida, por fin, se arrodilló delante de mí
y me cogió con sus labios la cabezota hinchada de mi capullo y al notar lo suave que estaba, poco a poco se lo iba introduciendo cada vez mas adentro.

Siguió chupando hasta que yo ya no pude mas y le llené toda su boca con mi leche después de una gran corrida. Después me confesó, que con su marido no había alcanzado nunca un orgasmo y no sabía lo que era aquello, pero debía ser muy bueno por que oía de sus amigas ya que su esposo se limitaba a pegarle un polvo, y hasta mañana.-

Poco a poco la fui convenciendo y la llevé hasta la cama donde acabé de desnudarla completamente.-

- Si no has tenido nunca un orgasmo, hoy vas a tener, no uno sino varios-le dije.

Me dijo que eso era imposible, pues si con todos los años que llevo casada, no he tenido ninguno, no creo que vaya a tener hoy varios.-

No sabía lo que decía, creía que yo era como su marido.

La senté en la cama, y despacio la fui echando hacia atrás, de manera que yo tenía ya, su peludo y hermoso coño, a 20 cm. de mi lengua.- Empecé a lamerle los muslos, primero uno, después otro, todo ello muy despacio, para que se relajara.-

Cuando vi que empezaba a jadear, y a oscilar la pelvis de arriba a bajo, acerqué la lengua a sus labios hinchados, que guardaban celosamente su gran clítoris, por el placer que le empezaba a dar.-Los lamí , chupé y mordisqueé, y ella empezó a dar grititos de gusto.- Le cogí el clítoris con la lengua y lo empecé a lamer y chupar con gran placer por mi parte y por la suya.- Se le había pasado, por entonces, el momento de timidez que al principio tenía.- Nos tendimos los dos en la cama y sin ascos ni prejuicios de ninguna clase me cogió la polla y empezó a darme una mamada, que para ser la segunda vez que lo hacía, fue histórica.- Mamando y mamando, me lamía los huevos, me metía la lengua por el uréter, me lamía el culo, en fin todo.- Con todos los revolcones que nos estábamos dando, de pronto nos dimos cuenta que estábamos cerca del un 69 (que no es un autobús) de lo mas genial.- Puso su grande y peludo coño sin depilar, en mi boca, le abrí los muslos con los dedos e introduje mi lengua hasta que ya no podía hundirla
mas y al mismo tiempo le metía un dedo en su pequeño orificio cular.- Mi polla estaba como una piedra, hinchada como un globo, ella gemía como una gata, y estando a punto de corrernos los dos, ella se incorporo diciendo:

-fóllame, fóllame, fóllame, pero fóllame por detrás, como los perros, por el culo lo haremos otro día pues tu mujer está al caer y no tenemos tiempo.- Quiero probarlo todo, mi marido no me hace sentir nada (repetía una y otra
vez)

Se puso de rodillas, a cuatro patas y acerqué mi polla a su coño, le di una pasadas por la raja con la punta del capullo para excitarla mas, e introduje lentamente mi tieso y duro pene en su caliente, húmedo y hermoso agujero.- Empecé despacio acelerando poco a poco las embestidas que se iban acoplando a las suyas, pues parecía que quería que le metiera hasta los huevos. Ella estaba como loca. No hacía mas que gemir. Sus hermosas tetas se balanceaban al ritmo de las embestidas. La incorporé hacia mí y sin dejar de joderla, le cogí ambos pechos con mis manos retorciendo sus pezones con mis dedos. Con tanto movimiento, nos caímos de la cama y en el suelo seguimos con el mismo ímpetu. A sus 50 años nunca la habían follado de verdad, como ahora. Yo tardo en correrme, por lo que el mete/saca, duró casi 10 minutos, ella se corrió 3 veces y yo exploté una sola vez derramando una gran cantidad de leche que se salía por los bordes de su chocho.- Después de, a mi parecer, echar el gran polvo, mientras hacia su trabajo, me contó nuevamente que su marido nunca la había hecho correr, que nunca le había comido el coño y tampoco le había dejado chuparle la polla y que el día de hoy no lo olvidaría en su vida. No sabía como darme las gracias por lo le había hecho disfrutar.-

El polvo de su marido, era :
-Oye abre las piernas que hoy quiero follar.-
Ella abre las piernas, el se la mete, se corre y hasta mañana.-

Oímos el ascensor que subía, y por la hora que era, pensamos que era mi mujer, lo que así fue.- Ella siguió con sus trabajos, pero ya no se recataba en taparse las piernas y disimular el canalillo donde yo había metido la cabeza entre las hermosas tetas.-

Ahora, cada vez que viene y está mi esposa, lo único que hacemos, disimuladamente, es darnos algunos toques de tetas, coño, refregones de bragueta contra las bragas que tapan su hermoso y peludo coño.-

Unos días después, mi esposa también salió por la mañana, y Juana que sabía esta situación y que tiene llave de la casa, abrió la puerta de la calle y se fue directamente al dormitorio, pues yo estaba durmiendo, se desnudó y se metió en la cama conmigo y sin dudarlo un momento rápidamente se fue hacia mi polla, se la puso en la boca y empezó a chupar, chupar, chupar, chupar, lamer, lamer, lamer, hasta que tuvo toda la boca llena de leche.- Tuve el despertar mas caliente que he tenido en toda mi vida.- Me dio la 2ª gran mamada de la temporada, y esta vez no paró hasta engullir totalmente toda la leche que salió de mi polla.- Hoy me dijo que se quería poner encima, pues tampoco lo había hecho así nunca.- Cuando después de comerle su peludo coño y el culo y estar mas calientes que un buñuelo recién hecho, se puso a horcajadas sobre mí, y como tenía el coño muy mojado mi polla resbaló suavemente hasta el fondo de su vagina.-

Al principio empezó a moverse pausadamente, haciendose la interesante. Yo le tocaba las tetas, y cuando se agachaba un poco se las mordía y nos besábamos con gran placer.- Dando verdaderos berreos, y acelerando el movimiento de mete/saca, llegó a un gran orgasmo, que le duró bastante tiempo quedando casi inconsciente y completamente agotada y sudorosa y echada encima de mí.-

Yo seguía sin correrme con la verga como una caña de bambú.- Ella se fue reanimando poco a poco y me pidió, como me dijo la vez anterior que se la metiera por el culo, pues había tiempo, ya que mi mujer tardaría en venir y que aunque le doliera, era algo que también quería probar pues también sus amigas le habían dicho que era fabuloso.- Se puso de rodillas, a cuatro patas con el culo en pompa esperando mi embestida.-

Pero antes de joderla, le puse la pija delante de sus labios, y como si hubiera tenido imán, se encontró dentro de su boca, chupando como si fuera un polo y me la puso todavía mas gorda e hinchada, tanto que casi me dolía.

Al cabo del rato se la saqué de la boca y me puse detrás de su culo. Como tenia el agujero muy pequeño, pues me había dado cuenta de ello cuando se lo estaba chupando y lamiendo, me levanté de la cama y fui al botiquín para coger un tubo de vaselina.- Cuando volví !1 minuto mas o menos¡ ya se estaba haciendo una paja con los dedos.- Coño,-me dije- esta mujer tiene orgasmos atrasados y quiere recuperar todo el tiempo perdido. La puse nuevamente con el culo en pompa, al filo de la cama y suavemente fui extendiendo la vaselina e introduciéndola en su agujero del culo con el dedo y frotando también el coñazo para calentarla y ponerla nuevamente a tono.-

Ella se iba encendiendo nuevamente, hasta llegar casi al paroxismo

-Metemela en el culo, metemela en el culo. .........ya......ya.......ya....., que no puedo mas.-

Le dije que no apretara el culo, que se relajara, pues la primera vez que se mete, instintivamente se aprieta y la polla no entra y suele hacer un poco de daño.- Me puse detrás de ella, cogí mi capullo y lo acerque a su negro agujero, lo apoyé y apreté un poco.- La vaselina estaba dando resultado, pues ya le había metido la cabeza y ella no cesaba de gemir.- Fui empujando suavemente, hasta que toda la polla la tuvo dentro casi sin darse cuenta.- Yo empece a apretar y aflojar, ella me masajeaba los huevos, gritaba, gemía y dando un gran berrido, tuvo el último orgasmo de la mañana al mismo tiempo que yo, y solté como un sifón, toda la leche que llevaba en mis depósitos dentro de su culo, quedando extenuado y hecho cisco, porque el polvo había sido impresionante.

Las escenas se repiten, siempre que hay ocasión.- Solapadamente y ha hurtadillas me pregunta ¿La semana que viene? ¿Que?¿Hay salida de tu mujer?
(Ya nos tuteamos)

Yo, que no había tenido una vida sexual completa ni a mi gusto, a mis años ya lo he conseguido.-

                                        FIN

Nota del autor: Le dije a Juana, que tenía que arreglarle los pelos del coño. Pero eso es otra historia.-

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Dedicado a todos los reprimidos sexuales de la época de la dictadura que tanto mal han hecho a los grandes folladores y folladoras, ya que entonces era mas difícil echar un polvo que encontrar una puta en Cuaresma.- (En cuaresma el Régimen cerraba las casas de putas)
e con ella no jugase.
MUNCHÚ FALAURCE

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