Madre e hija
 por Poeta del sexo
Es viernes noche, estoy sentado en casa frente al sofá viendo la televisión, la verdad no tengo ningún plan, y mi cabeza da vueltas pensado si salir a tomar una copa o quedarme postrado viendo la telebasura típica del fin de semana.

Decido que no vale la pena quedarse en casa un viernes noche y empiezo arreglarme para salir a tomar una copa tranquilamente viendo pasar la gente por el marítimo.

Me doy una ducha, me afeito, me pongo un pantalón oscuro de pinzas y una camisa blanca con rayas de color azul y gris, me cuelgo el collar de la suerte y una gotas de Hugo Boss resbalan por mi muñecas… estoy listo para salir.

Bajo las escaleras que me conducen al garaje, arranco mi escarabajo de época (descapotable y con asientos de cuero negro), y mi dirijo hacia el marítimo. Encontrar un sitio libre un viernes es difícil pero tengo suerte y aparco cerca de mi destino inicial.
Mi siento en una terracita de verano muy concurrida y por donde pasan miles de personas cada fin de semana para ir a las discotecas y pubs mas conocidos de la isla de Mallorca.

Pido la primera guiness de la noche y me dedico a observar a la gente que va paseando por mi vera, mi mirada se dirige principalmente a las mujeres, sus cuerpos morenos por el sol, con esos pedazos de tela que les cubren la parte mas imprescindible de su anatomía y dejan el resto a la vista de nuestros ojos morbosos y nuestra sucia imaginación…

Junto a mi en una mesa, hay dos chicas que hablan y se ríen constantemente, una de ella con pelo recogido de color negro azabache, lleva un pantalón de licra negro a través del cual se le transparenta un tanga, la parte superior de su anatomía esta cubierta por una tela atada en su desnuda espalda, sus senos de una talla aproximada 80, luchan por salirse de donde están atrapados y sus pezones que se marcan apuntan directamente a la noche estrellada. su compañera de risas y cervezas aparenta tener bastantes mas años que la otra chica, esta va mas recatada, porta una minifalda plisada de color rojo pasión y una camisa negra, unas medias segurentes de rejilla y unos tacones de vértigo. Me fijo en las dos y veo que ninguna lleva maquillaje algo que hoy por hoy es difícil de ver (me encanta la belleza natural de las mujeres).
 

Yo pido mi segunda cerveza y sigo observando a mis vecinas de terraza, las dos se ríen alegremente y sus vasos son rellenados constantemente por el camarero, con lo cual deduzco que no esperan a nadie y que la noche promete sorpresas a esos dos cuerpos esbeltos y con ganas de ser poseídos por un hombre como yo.

Una de ellas se levanta para ir al servicio y me mira de arriba abajo, me he sentido observado y al pasar junto a mí, sus manos rozan mis hombros de una forma no muy casual, me giro y ella responde con una sonrisa siguiendo su camino. Al regresar se para junto a mi y me dice si les haría el favor de acompañarlas aquella noche ya que se sentían solas, yo al recibir semejante invitación accedo amablemente para hacerles la noche mas grata y divertida.

Antes de sentarme me presento con dos suaves besos en sus respectivas mejillas y diciéndoles mi nombre, ellas responden con los suyos: Alba y Gemma, me dicen que son madre e hija, a lo cual yo me quedo algo sorprendido, y les comento con el chiste típico que creía que eran hermanas, las dos se ríen a carcajada y empezamos a charlar de nuestras respectivas vidas. la noche va transcurriendo entre cervezas, risas y miradas de deseo entre nosotros tres, algo en mi cabeza me dice que esta noche puede ser gloriosa, mis neuronas empiezan a ponerse nerviosas al pensar que puedo liarme con dos mujeres esta noche, una madre y su hija, ese es un morbo que nunca había probado…

Después de un tiempo de conversación, el camarero nos dice que van a cerrar el local, y si seriamos tan amables de abandonarlo, yo cortésmente me dirijo a la barra a pagar todas las consumiciones, ellas me esperan en la terraza , me comentan que después de haberlas invitado, que es lo que ellas podrían hacer por mi, les dijo que si aceptarían una ultima copa en mi piso, ellas cuchichean algo y noto que la madre es mas reacia a aceptar la invitación pero la hija la convence y decidimos dirigirnos a mi casa…

Nos subimos en mi coche, yo a propósito hago que la madre se quede en la parte delantera del coche para animarla un poco mas, le doy conversación diciéndole que por haber sido madre tiene un cuerpo maravilloso y que es muy agradable tener una hija como la suya con la cual poder salir de marcha y pasárselo en grande, ella me observa y veo en sus ojos que esta mas tranquila y en su cerebro sabe que nuestro destino será compartir una cama en mi casa, los tres juntos y terminar la noche con una orgía fantástica. Gemma que así se llama la madre me susurra algo al oído” nunca he estado con un hombre y mi hija a la vez, pero he de reconocer que mi coño ya hace aguas de solo pensarlo”. Yo al oír sus palabras tan directas, le suelto en beso en sus labios y mi mano se posa en su rodilla derecha, ella me sonríe y sigo conduciendo tranquilamente.

Por fin llegamos a mi casa. Cojemos el ascensor los tres, Alba restriega su cuerpo contra el mío, y me da un beso con su lengua que casi pierdo el sentido, su madre nos mira con deseo y me pide otro beso como el que acaba de saborear su hija, yo como soy un caballero no se lo niego…

Abro la puerta de mi casa y las invito a sentarse en el sofá, me dirijo al mueble bar y pongo tres cardhus con hielo, brindamos los tres y miramos el mar azul a través de bacón, nos sentamos y hablamos de cosas banales, sin sentido, los tres estamos deseosos de pasar a la acción, pero nadie da el primer paso.

Me levanto y pongo una música sugerente, me desabrocho la camisa y bailo sensualmente enfrente de ellas, las dos me miran y se ríen. Gemma coje a su hija y se levantan las dos, mis ojos brillan y mi miembro empieza a alcanzar una medida muy llamativa entre mis finos pantalones. Gemma empieza a desabrocharse su camisa negra dejando a mi vista un sujetador blanco de encaje, su hija su hija hace lo mismo, pero esta vez la vista es mas increíble, ya que no porta sujetador y sus pechos son libres, yo por no ser menos termino de quitarme la camisa y mi pecho depilado sale a relucir. Gemma al ver que nuestros cuerpos están desnudos de cintura para arriba hace lo mismo y de desprende del sujetador de una manera muy sensual.

Ella dos bailan restregándose sus senos una contra la otra, yo estoy super excitado, pero me toca dar el siguiente paso, hemos entrado en un juego en el cual yo me voy desnudando poco a poco y ellas hacen lo mismo después de mi.
No pierdo el tiempo y me quito los pantalones deprisa y corriendo, estoy deseoso de saborear esos dos cuerpos tan diferentes en edad.

Esta vez es la madre la que primero se desprende de su falda, dejándome ver unas braguitas negras y un culo esplendido debajo de esa tela, su hija hace lo mismo con su pantalón oscuro pero lleva una fina tela que hoy se llama tanga, es transparente y puedo observar su monte de venus totalmente depilado detrás de esa tela…

Gemma se tumba en la alfombra del comedor y con un movimiento muy rápido se desprende de sus bragas, su hija la acompaña y las dos me tiran esa pieza de ropa interior a mi cabeza. Yo me quedo de pie, observándolas un instante y ellas empiezan a tocarse la una a la otra, se besan, se tocan sus senos y la hija sin perder el tiempo entierra su cabeza entre las piernas de la madre algo sorprendida por su actitud…

Yo me quito mis calzoncillos y mi tiro al suelo con ellas dos, empiezo a sobar a la madre, un beso, otro beso, su cuerpo va entrando en calor, me dirijo a sus senos, los empiezo a chupar suavemente y sus pezones van aumentando de tamaño, su cara cambia de expresión, empieza a gozar mientras su hija le esta comiendo el coño y yo sobándole las tetas.

Cambiamos de posición, ahora la madre me esta haciendo una mamada de lujo mientras yo le como el coño y su hija le introduce varios dedos en su mojado coño… nuestras respiraciones van en aumento y nuestro goce sexual también. la madre me come la polla de una forma muy descomunal, mis huevos y mi miembro son chupados enteros con una lengua muy rápida, estoy a cien, necesito poseer alguno de estos dos cuerpos ya, así se lo hago saber, y ellas dos se miran ambiciosas, pero la hija le cede el turno amablemente a su madre, así lo hago, la pongo a cuatro patas encima de la alfombra y le meto mi polla hasta su garganta, ella grita al principio y poco a poco sus movimientos se van acompasando con los míos, mientras penetro a la madre, su hija y ella se besan apasionadamente y juguetean con sus pechos, la madre me pide mas y yo aumento el ritmo de mis embestidas, estoy a punto de correrme y la hija amablemente me cede su boca para que le deposite toda mi leche en ella, yo como soy un caballero así lo hago, mi río de leche hace que por poco se atragante la hija pero al final consigue respirar.

Nos miramos los tres pero mi miembro no responde todavía porque esta necesitado de sus caricias, esta vez es la hija la que se pone manos a la obra mientras su madre y yo no nos quedamos quietos. cuando mi polla vuelve a estar al cien por cien, ya sabemos de quien es el turno así que me dirijo a penetrar a la hija pero esta me hace una seña indicándome su agujero del culo, yo accedo gustoso y su madre lubrica a su hija con un poco de saliva y unos deditos que la hacen soltar un fino gemido, ya esta preparada, yo me agacho y poco a poco voy introduciéndosela en su ano, al principio me cuesta un poco meterla pero ahora ya esta dentro, empiezo a bombear y ella se mueve dulcemente, dios míos que gusto de agujero, mi polla esta aprisionada entre dos muros muy duros, su madre esta tumbada y su hija mientras esta comiéndole le coño con muchas ganas ya que le debe doler algo mi follada trasera.

La madre me mira lascivamente y me dice que nunca le han dado por culo, yo le dijo que si quiere será un honor desvirgarle ese maravilloso trasero, ella se pone a cuatro patas, después de cinco minutos comiéndole el culo entre su hija y ello, procedemos primero a meterle dos dedos y ver su cara de dolor al principio, ella agacha la cabeza y nos hace saber que quiere mas, ahora su hija le introduce 4 dedos en su virgen culito, unas lagrimas de dolor caen por sus mejillas pero ella sonríe y me dice que nos dejemos de tonterías, que vayamos al grano. Yo al escuchar sus palabras procedo a meterle el capullo muy despacito mientras su hija le besa apasionadamente y soba sus pezones erectos. Me cuesta meterla en ese ano virgen, pero poco a poco ya esta dilatado y empiezo a introducir el resto de mi verga… ella se agarra a todo lo que tiene junto a si, el dolor debe ser tremendo al principio pero poco a poco siento un agradable calor entre mis huevos empiezo a dar embestidas cortas y muy ligeras para no destrozarle el ano, ella gime de dolor y me pide mas, quiero mas!! Destrozame el culo carbón me dice!! y yo como soy un caballero accedí a sus palabras, empiezo a golpearle los glúteos con mis manos hasta que están rojos de dolor y mis embestidas han sido bestiales, mis huevos están llenos de leche otra vez y me dice que me corro dentro de su culo, para notar el calor, así lo hago, derramo leche por su culo pero no toda, ya que ha sido muchísima y se le esta saliendo, la hija no tarda en reaccionar a chupar el culo y el resto de semen que sale de su madre.. Es una escena muy morbosa!!

Me quedo rendido en la alfombra, vaya nochecita nos hemos pegados los tres de lujuria, sexo y penetraciones..

Ha sido maravilloso…

Me despierto y miro a mi alrededor, las dos están mirando a los ojos y me piden mas...pero eso sera otra historia

por Poeta del sexo
 
 

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