4.- Madre e hija
 De la serie: TODO EN FAMILIA de:
Ricamia
Marta y Lucy volvieron de un paseo de compras por el centro. Pensaban comprar algunas prendas, pero al final terminaron con pocas cosas.
Llegaron al departamento acaloradas y traspiradas, porque era un día caluroso y húmedo, presagiando una tormenta que no venía para aliviar el clima. Decidieron tomar un  baño. Se estaban desvistiendo, cuando Marta comentó:

- Días pasados llegué a casa, y pensé que estaba sola en casa. Me desnudé y fui al baño para bañarme, y lo encontré a Juanca sentado en el inodoro, masturbándose mirando una revista porno.  –

- ¿No es lo común que muchachos se hagan la puñeta? – preguntó Lucy.

- Por supuesto, es lo común. Eso no me preocupa. Es más, yo me pajeo y estoy segura que vos también. Cuando entré tenía una tremenda erección.
Pero cuando me vio, se abochornó y se desinfló totalmente.  Después, se dio cuenta que estaba denuda y se calentó con migo. –

- Es que estás para calentar a cualquiera.  ¿Y que hiciste? –

- Le dije que si yo lo calentaba tanto, que termine de pajearse. Pero al final le enseñé como hacer una paja correctamente. –

Lucy se puso a reír.

– ¿No es que todos los muchachos saben hacerse la paja?  -

- La mayoría la hacen mal. Se apuran para acabar, porque tienen miedo de que los van a pescar, o por lo que sea, y pueden terminar siendo eyaculadores precoces. Por eso le enseñé a hacérsela tranquilo, pausadamente. Lo que me preocupa un poco es que me contó que se la hizo chupar por un muchacho. Me preocupa si él es gay. Y no tanto por el hecho en sí, sino que si es, que tome precauciones, para que nos contraiga el SIDA.

- ¿A Vos no te preocuparía si fuera gay? –

- No; si no te diste cuenta hasta ahora, yo misma soy bi. – Le contestó Marta.

- Muchas veces pensé que eras.  Respecto a Juanca, pienso que se la hizo chupar en el colegio por un pibe que le llaman “el puto Taurino”.

- ¿Por qué le llaman “Puto Taurino?”

- Su apellido es Taurino, y es puto porque cobra para chupar y coger.

- ¿Les cobra a los compañeros? –

- A los compañeros y a otros. Parece que tiene buena entrada con eso.

Según cuenta él, hay un profe, no dice quién, que cada tanto lo lleva a la casa donde se chupan mutuamente y después el profe lo coge a él. Todo eso, mientras la esposa del profe los mira y se pajea. Ella a su vez le mete un dedo en el culo al pibe antes de que el marido lo encule, y muchas veces ella termina cogiendo al marido por el culo con un consolador amarrado a las caderas mientras él lo coge al Puto. Y el Puto les cobra como doscientos pesos por eso. –

Para entonces Marta ya se estaba bañando

- La verdad es que cuando le ví la pija tan erecta a Juanca, tenía ganas de chupársela. Hace tiempo que no veo una pija tan erecta, tan joven, con tanta potencia. Los tipos con los que salgo últimamente son todos maduritos, de cuarenta para arriba. Y a esos en general no se les para tan dura como a un pibe de diecisiete.

- No sabía que eras tan desinhibida. Pero la verdad, Ma, que estás como para calentar a cualquiera. –    Dijo Lucy.

- Estoy algo culona ahora, Vos tenés un culito lindo, como yo lo tenía cuando tenía tu edad. ...  Entre las sesiones de sicoterapia que tuve después de que me separé de tu padre y Gloria, ¿te acordás de Gloria?,  me desinhibí completamente desde el punto de vista sexual. Estás diciendo que estoy como para calentar a cualquiera, como diciendo que te estoy calentando a vos también.  ¿Acaso vos también sos bi? –

- No sé, muchas veces sentí curiosidad de saber que sentiría acostándome con alguna de las chicas del colegio, especialmente cuando nos cambiábamos para gimnasia. –

Lucy se acercó a la bañera, agarró la toallita para lavar, la enjabonó y se acercó a Marta.

- Te voy a lavar la espalda – Empezó por el cuello, y bajó fregándole suavemente la espalda. Siguió enjabonándole las nalgas y siguió, metiéndole la toallita entre las piernas.

- Sí, obviamente te estoy calentando – dijo Marta, girando – Vení, entrá  a la bañera vos también, que ahora te voy a lavar yo a vos –

Lucy notaba que los pezones de Marta estaban bien puntiagudos y erectos, como los de ella. Marta agarró la misma toallita y empezó a lavarle el frente.

Bajó hasta las tetas y las frotó suavemente, una por una, haciendo hincapié en los pezones, que estaban erectos. Acercó la boca y empezó a pasarle la lengua por el pezón derecho, mientras le pellizcaba ligeramente el otro. La lluvia le corría a las dos.

- Terminemos por bañarnos – dijo Marta. Las dos se lavaron, se enjuagaron y empezaron a secarse mutuamente. Se abrazaron, con las toallas caídas en el suelo, y se dieron un beso sensual y muy profundo. Se acariciaban el cuerpo; las manos de Marta recorrían la espalda de Lucy, y las manos de ésta rodeaban los muslos de Marta.

- Vamos a la cama – susurró Marta. La agarró de la mano a Lucy y se fueron al dormitorio de Marta, besándose en el camino. Marta se agachó y empezó a chuparle un pezón, mientras empezó a pajearla a Lucy suavemente, empezando por pasarle delicadamente un dedo entre los labios y rozando en clítoris. Lucy formó como una copa con su mano, abarcándole una teta a Marta y frotándole el pezón en forma suave y placentera, y con la otra le acariciaba el culo. Se tiraron en la cama.

Empezaron a pajearse mutuamente. Lucy acercó su boca a uno de los pezones de Marta y empezó a chuparlo  delicadamente, mientras le pasaba la lengua. Cada tanto también le daba un ligero mordisco.  Al mismo tiempo empezó a acariciarle la concha y la recorría con el dedo; seguía el recorrido hacia atrás hasta encontrar el ojete con el pulpejo del dedo. Lo fregó un poquito y le metió algo el pulpejo. Después volvió a la concha de Marta y la acarició otra vez. En eso Marta se dio vuelta y se pusieron en posición de un sesenta y nueve. Marta se giró de manera de estar situada debajo de Lucy, con la concha de aquella encima de su cara. Empezó a agarrarle los labios de la concha con los labios de la boca; a lamerla suavemente. Y recorrió la concha de arriba abajo. Con las dos manos le separó un poco las nalgas a Lucy, e le empezó a lamer el agujero del culo, primero de adelante para atrás y después empezó por hacer un movimiento circular alrededor del ojete.  Se fue de vuelta a la concha que estaba bien húmeda para ese momento y empezó a meter la lengua dentro de la concha, mientras fregaba suavemente al clítoris con la mano, pasándola por delante de la ingle de Lucy. Ésta, mientras tanto empezó a lamerle la concha a Marta y le daba pequeños chupetazos al clítoris; después se puso a chupar todo el clítoris y pasarle de paso la lengua. Al rato le empezó a frotar suavemente el clítoris y le penetró a Marta con la lengua. Hizo un movimiento brusco, y las dos quedaron acostadas de costado, siempre en posición de sesenta y nueve. Ahora Lucy  metió su cabeza algo más entre los muslos de Marta, de manera que con su lengua llegó hasta el ojete de Marta. Empezó a lamerlo, como Marta le había hecho a ella, y terminó penetrándole el culo con la lengua. El ojete se iba aflojado; entonces Lucy la penetró con un dedo y le cogía así el orto, mientras volvió a chuparle la concha y penetrarla y cogerla con la lengua. Marta suspiraba y le metió la lengua en la concha a Lucy. Al rato se separó un poco de Lucy y le dijo:

-  Esperá un poco, primero te voy a hacer acabar a vos, depués me haces acabar a mi. -

Marta se ubicó con su cara entre los muslos de Lucy y apoyó las piernas de ella por encima de sus hombros. La mano izquierda la ubicó debajo del culo de Lucy y le metió el dedo índice en el ojete. Le metió dos dedos en la concha a la vez que le chupaba el clítoris. Así, con doble penetración la cogio por ambos orificios.

- Te cojo así... putoncita... ¿Te gusta que te meta el dedo en el culo?

- Siii... cogeme el culo con tu dedo...

- ¿Te gusta que te coja la concha así?

- Siii... cogeme así...

- Mi putita, tenés una concha linda, tenés un ojete hermoso...
Lucy empezó a remover la cadera, a gemir y a respirar en forma entrecortada, hasta que en un momento empezó a balbucear - ¡Aay!... ¡aay!... – y acabó. Se tiró de espaldas y le sonrió a la madre.

- ¡No te pongas tán cómoda, que yo tengo mucha calentura que requiere urgente atención! – Le dijo Marta.

- Te voy a dar el mismo tratamiento que me diste vos. Pienso que es muy efectivo. – Le dijo Lucy, ubicándose en la misma manera que Marta anteriormente. También le metió un dedo en el culo mientras le metía los dos dedos de la mano derecha en la concha, y empezó a chuparle el clítoris.

- Méteme tres dedos en la concha – Le dijo Marta, y eso fue lo que hizo Lucy.

- Cogeme... me gusta que me cojas... cogeme el culo así -

- Vos también sos putona ...

- Siii... cogeme bien el culo ... eso me gusta ... siii... cogeme asíii...

Marta movía sus caderas para adelante y para atrás en forma rítmica, adaptándolo el movimiento a los movimientos de Lucy.

- Seguí, seguí así ... siii... estoy por acabar ... no pares, seguí... ahhhh... ahhhh...  ....

Las dos estaban recostadas en la cama, una al lado de la otra, sonriéndose mutuamente.

- ¿Cuándo te diste cuenta de que eras bi? – Le preguntó Marta.

- Hoy por primera vez cogí con una mujer, aunque ya muchas veces sentí atracción por otras chicas, pero nunca me atreví a hacer nada. Y vos,  ¿cuándo empezaste?  –

- Y hace bastante tiempo.  ¿Te acordás de Gloria? Ella me inauguró. Yo sentí atracción a otras chicas cuando iba al secundario, pero me puse de novia con tu padre y de ahí en adelante lo suprimí todo. Recién con Gloria empecé a liberarme sexualmente. Porque con tu padre era chupársela a él cada tanto, y la posición de misionero y nada más. Más de una vez tuve que hacerme acabar con una paja. Gloria me regaló un consolador en esa época, antes de que me separé de tu padre, para que pudiera acabar mejor. Ella fue la que me desvirgó el culo. Me cogió con un consolador. Me parece que tu culito también dejó de ser virgen.

- Me lo desvirgó Martín. Me pidió varias veces, hasta que lo dejé. La primera vez me dolió bastante, y pensaba que no lo iba a hacer más. Pero después de un rato el orto se adaptó y me empezó a gustar.

Ricamia
 
 

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