No engañe a mi marido
 
Fui corriendo a abrir la ventana de la habitación del hotel apenas llegamos, y un sol luminoso y fuerte entró por allí, iluminando mi cuerpo y trasluciéndolo  tras mi vestido como si me sacaran una radiografía. Mi marido estaba acomodando una maleta sobre la cama matrimonial y ........Él estaba allí mirándome atónito las piernas, la cola, las formas ajustadas de  mi ropa interior. Yo vi que me miraba y El se puso colorado de vergüenza. Mi marido se entretuvo con el periódico más conocido de la ciudad de la Habana y estaba ajeno a la escena.

Camine sensualmente hasta él y le dije:

- Es muy bonita esta habitación sin sacarle mis ojos de sus ojos.

Él desvió la vista hacia mi marido y como éste no se inmutó, dijo con voz entrecortada:
-  Estoy ......  a su disposición..... me han asignado para atenderlos y para que pasen    las vacaciones más inolvidables....

Tomé su mano muy despacio,  le dejé diez dólares y le dije con voz muy sensual:
- ¡Claro que voy a llamarte...... y pronto....!

El primer día fue muy agitado, quería recorrer todo, comer todo, beber todo,
reírme de todo, disfrutar de todo........, pero..... esto recién pasó a la mañana siguiente  porque fue a partir de allí que mi vida cambió 180 grados.

Ese día me levanté primero  y me dije hoy no voy a reprimir nada, todo lo que me venga en ganas lo haré, quiero ser libre de verdad. Así fue que tomé el te. Y llamé a recepción para que enviaran un desayuno a la habitación; enseguida me desvestí y entré desnuda al jacuzzi a disfrutar del  baño y de la espuma.

En pocos minutos sonó la puerta y un:
- ¡Buen día!, llegó el servicio de desayuno...........

-Pasa, le dije, sin pensar aún lo que iba a ocurrirme.

Él entró con la bandeja y la dejó en la mesa cuidadosamente y preguntó si necesitaba algo más, pero con la voz baja porque advirtió que mi marido dormía.

Cómo estaba la puerta entreabierta le dije con voz baja que se acercara. Titubeo, pero despacio se acercó muerto de vergüenza. Los pantalones ajustados de los conserjes siempre delatan la excitación y en este caso ocurrió.

Le pedí que me alcanzara las sales que estaban en la vitrina señalándole el lugar con el dedo índice pero mirando fijamente la parte mas firme de su pantalón que parecía estallar.

Él disimuló bajando su mano  para taparse e intentando encorvarse un poco para que no quedara tan en evidencia.

Yo estaba empapada por el deseo mas que por el agua y me dije:

- ¡Y bueno! Nunca lo engañé hasta ahora.....siempre hay primera vez....!

Salí de la bañera con los senos firmes, los pezones duros, la vagina totalmente mojada. Me acerqué hasta él que estaba aún  de espaldas buscando las sales y cuando se dio cuenta de la situación solo dijo:

- ¡Señora!!!! ¡Me compromete.......!

Fue lo último que dijo en todo el romance.

Lo demás fue frenético enloquecido. Le arranque prácticamente el pantalón con mis labios y me tragué el pene casi hasta el final, una y otra vez. Obviamente que era más grande que el de mi marido como casi todos los centroamericanos, cosa que descubrí y reafirmé en los veranos posteriores ya que nunca más realicé vacaciones en ningún otro lugar que no sea el  Caribe.

Se sacó la camisa y me pidió por favor haciendo señas que el marido estaba a unos 10 metros y que podía entrar en cualquier momento si se despertaba.

Yo le tome su dedo índice y levantándome del piso lo metí en mi boca. Me di vuelta y él introdujo su pene en mi vagina

Besaba su dedo pensando en mi marido y sentía su pene en mi vagina con sus testículos golpeando sobre mi cola.

Dolor por el tamaño y placer inmenso como nunca en mi vida había sentido. Una y otra vez se movía, cada vez con más fuerza.

Pero lo mejor fue antes del orgasmo cuando levanté la vista y vi a mi marido que me miraba sonriente. Excitado, pero con un gesto de aprobación por lo que hacía.

Entonces cerré los ojos y empece el orgasmo más interminable que recuerde.... ahhhhhhhhh...............bueno quizá ese fue el primero, ya que en ese momento comprendí que era lo que realmente quería sentir para el resto de mis días.

Es por eso que mi marido me lleva por todos los hoteles para.... sentir...... a los conserjes........

SABU

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