Mis Inocentes Sobrinas (II)
Por Ferlo
 
En el capítulo anterior les conté lo que pasó con mi sobrina de 15 años Sonia, durante la visita a mi hermana Julia, en su finca cafetera en La Sierra, ya se me acababa mi fin de semana y debía regresar a mi trabajo en la ciudad al otro día.
 

Esa noche nos reunimos en la salta de la casa junto a la chimenea por que había llovido y hacia mucho frío lo cual es típico de esa región y todos abrigados nos tomamos unos tragos recordando las viejas anécdotas familiares y comentaron las dificultades del campo y las limitaciones para el estudio de las niñas.

En la mañana Julia me llamó aparte y después de resumirme su precaria situación me dice –
 

“ Fernando, he hablado con mi marido y queremos pedirte el favor si pudieras recibir en tu casa a Mariela por lo pronto, porque acá  por nuestra pobreza no tenemos posibilidad de educarla y esta desperdiciando su juventud, ya ves lo tímida que es“

Consulté con mi esposa quien considerando que por nuestro trabajo el apartamento permanece solo, sería conveniente una mano femenina que ayude a arreglarlo, por lo que aceptamos la solicitud, le dije a mi hermana,

“Con mucho gusto tu sabes que nuestro apartamento no es muy grande pero claro que las recibimos”.

Cuando le dieron a Mariela la noticia la tomo sin mayor entusiasmo y como con disgusto y fue Sonia la que protestó diciendo,

 “Mariela no quiere ir, pero yo sí me quiero ir con mi tío, para estudiar”,

Aclaró mirándome con sus pícaros ojos. Mientras sus padres le recomendaban  a Mariela que debía hacer todo lo que sé tío le indicara.

Partimos a la ciudad y nos instalamos en el pequeño apartamento en donde habilitamos el estudio con un sofá-cama como su alcoba  mientras organizaba las cosas ella, al otro día mi esposa salió temprano para su trabajo y yo la fui a inscribir en una escuela cercana y dado que siendo Mariela de la misma talla de Laura, saqué unos vestidos que mi esposa no usaba, la llamé al mi cuarto y le dije.

 “Mientras te compro otra ropa pruébate estos vestidos”,

 Se quedó un poco sorprendida por la orden, pero siendo su tío, obedientemente se quitó la pesada blusa que traía y sorpresa, no tenia brasier!, Sus blancas mamas con anchos pezones quedaron a mi vista, por lo que le dije,

“Oye, es que no usas sostenes” respondió “solo tengo dos y se los dejé a Sonia, que no tiene”.

Sus tetas eran más grandes y redondas que las de Laura,  pero sacando de la gaveta unos de mi esposa se los di, obviamente tamañas tetas no se acomodaban a la talla y me ofrecí a ayudar con lo que tomé un seno que sentí duro y aproveché para sobarlo, noté que sus pezones reaccionaron levantándose, tomé el otro pero quedaba también casi media teta afuera por lo que tuve que quitárselos, levantó un brazo y al que igual que su hermana no se depilaba  las axilas por lo que largos vellos salían bajo sus brazos, le dije,

 “estos vellos no se usan acá en la ciudad, te los depilaré”,

Tomé mi maquina de afeitar, agua, crema  y sentándola en mis piernas comencé a rasurarla quedando sus tetas bamboleantes cerca  de mi cara, el agua bajaba hasta sus tetas y yo aprovechaba para mas que limpiarlas sobarlas suavemente, cuando terminé estaba tan arrecho que para evitar chupar sus tetotas y abusar de la ingenuidad de mi sobrina, decidí salir un momento del apartamento  por le que le dije,

“Espérame que voy a comprarte ropa interior y prepárate algo de comer de la nevera”.

Salí, hice algunas diligencias y compre al cálculo tres juegos de bonitos sostenes y pantys tipo tanga regresando a  las cuatro horas a casa, cuando se los di la alegría se vio en el rostro, me dio en beso en la mejilla de lo contenta, jamas había  tenido algo por el estilo,

” que lindos son” dijo, respondí,  “pruébatelos por sí hay que devolverlos”

Ya con mas confianza se quitó la camisa delante de mí, dejando sus lindos globos al aire, al  ponérselos  quedaron muy bien entallados,

”Son lindos cierto?, Me pruebo los pantys?”

Le dije ““ok, si quieres entra al baño y te los pruebas”,  entró al baño y desde adentro de este  me dice  “Tío son lindos, pero muy pequeños, quieres ver como me quedan?,

Contesté, ”bueno déjame verlos”,  salió en brasier y pantys y menuda sorpresa me doy, el pequeño panty se veía como una estampilla en la inmensa  y peluda vulva de mi sobrina, por los lados sobresalían abundantes mechones de pendejos largos y brillantes que avanzaban hacia los costados de las piernas y por encima también se desbordaban creando una especie de rombo hacia el ombligo, su chocho similar al de su hermana menor pero más abultado, me pregunté el por que mis sobrinitas a esa edad tenían tan poblada la raja, la visión casi que me hace botar la leche, pero me controlé y le dije,
“Mariela que chocho tan velludo tienes, no pensé que tenias tanto pelo, déjame ponerte el otro panty que es más grande”.

Me agaché y yo mismo le quité el panty y ahora la visión de esa hirsuta mata de pelos me trastornó, le dije “déjame verte ese el chocho”,  y pasé la mano por sus peludos labios  con ambos dedos los abrí,  los vellos tenían como 5 cm de largo y los enrollé en mis dedos y Mariela me veía sin entender mi extrañeza porque realmente nunca había observado ese espectáculo  de pelos y menos en una chiquilla de 17 años, que sin tocarme me tenia al borde de expulsar mi leche, me dice,

 “Que pasa tío también tengo que cortármelos, por que se ven mal”,  le contesté “al contrario son muy lindos tus vellos, pero por ahora los vamos a dejar así, pero será un secreto entre tío y sobrina, no debes contarle a Laura que te he visto desnuda y no dejes que te vea en la ropa interior que te compré. Vístete que ya tu tía debe estar por llegar”.

Cuando llegó Laura le dije “ Bueno, Mariela comienza clases la próxima semana y mañana debo llevarla a revisión médica para el certificado de salud que exigen”.

Cenamos y vimos algo de TV. Esa  noche culié con mi esposa imaginado que  tenia mi polla dentro de mí sobrina, la dosis de leche que salió era el doble de lo normal.

Como de costumbre, mi esposa salió al alba a su trabajo y yo me quedé desnudo en la cama, ya que la cita médica era a las 10 a.m., pensando como disfrutar de mi linda sobrina pero sin desvirgarla e idee un plan; al rato oí a Mariela en la cocina, al rato sentí la puerta se abría era mi sobrina con un vaso de jugo, tan pronto me vio desnudo se detuvo,  pero le dije,

“Sigue, si vamos a vivir juntos es bueno que te acostumbres a verme desnudo, total ya te vi desnuda ayer”.

Me entregó el vaso de jugo, pero sus ojos estaban fijos en mi verga que comenzaba a pararse, se sentó en la cama y le dije “vamos mas tarde donde el doctor para que te examine, pero yo quiero que todo salga bien por lo que yo te voy a examinar primero, te parece?,

Contestó “claro tío, mamá dice que tú eres el más listo de mis tíos y que debo hacer lo que digas”,

Dije “Bueno desnúdate que te voy a revisar como un medico”.

Se saco la piyama y solo tenia el pequeño panty que le regalé, sus tetas se balancearon y mi verga se dilató del todo hasta sus 17 cm. ,  Mariela no perdía detalle de mi erección, la acosté en mi cama y le quité los pantys, abrí sus piernas y todo en canal bordeado de una frondosa alfombra de vellos que seguía hasta atrás, para conocer el final del camino peludo abrí sus nalgas y comprobé que alrrededor del ano y en las paredes de las nalgas un suave vello estaba presente. Toqué su oscuro hueco y me dice

“ Como me ves tío”, contesté,  “Hasta ahora bien, te voy a revisar por dentro, así que tranquila”,

Tenia preparado un tubo de vaselina me lo unté en el dedo y en el ano de mi sobrina y lo deslicé suavemente dentro de su orificio trasero, comencé a meterlo y a sacarlo cuando Mariela Comenzó a gemir y desde su vagina se empezó a salir el característico jugo que delataba su excitación, sumé otro dedo  y  más tarde un tercero que entraban y salían, el ojete  estaba listo y bien lubricado y mi sobrina cerraba los ojos de la arrechera, me coloque de rodillas entre sus piernas las levanté y coloque la cabeza de la verga en su ano, aparté algunos pelos largos de alrrededor de su agujero, empujé y suavemente se fue yendo hasta la mitad, dije,

“Mariela voy a ver que tan profunda eres”,

Abrió los ojos y tácitamente aprobó la penetración, empujé nuevamente la picha y se fue hasta el fondo, la saqué nuevamente y sentí su efinter contrayéndose, sus pezones estaban en punta  y la verga entrando y saliendo sentí  la proximidad de del orgasmo, saqué la verga, mis iniciales propósitos de respetar el himen de mi sobrina se fueron al carajo, abrí los labios del chocho encharcados de sus jugos y  puse el glande en medio del peludo marco de su vagina y de un solo empujón entre hasta el fondo, mi sobrina agarró por la espalda y aguantó  la entrada sorpresiva, deje un instante adentro y comencé a bombearla, con ritmo seguí metiéndosela y sacándosela, ella respondió y cruzó sus piernas alrrededor de mi cintura clavándosela hasta el fondo, miré su cara y sonreía,  Y me dice “Tío voltéate de espaldas, déjame yo lo intento”. Me  acosté  boca arriba con mi verga apuntando el techo y mi sobrina se sentó sobre ella metiéndosela hasta el fondo, empezó a subir y bajar y a través de la pelambre de su vulva, veía como desaparecía mi verga, su ritmo aumento y sus gemidos también, era una fuerza desencadenada,

”Ohh..tio me haces sentir rico… métemela toda…Ohhh…métemela toda…”

Mi orgasmo coincidió con el de ella, y la leche entró por borbotones en sus entrañas, fue explosiva la sensación y Mariela siguió botando sobre pene hasta que sacó los últimos espasmos de mi polla, se levantó y me vio la flacidez y riéndose socarrona me dice,

 “Tío yo sabia que íbamos a terminar culiando cuando me hiciste desnudar, pero tu verga me gusta mas porque no es tan gruesa y larga como la de Mario, mi novio de La Sierra, que cuando me enculaba me hacia ver las estrellas porque solo me ponía saliva, estaba un poco triste por dejarlo, pero espero compartir tu sabrosa polla con mi tía; Sonia me contó como lo hicieron en la cascada y para que sepas tampoco es virgen por ningún agujero, porque la verga de José, su novio esa si que es grande”.

Sus palabras me dejaron asombrado, pasé de seductor a seducido, ya que las inocentes sobrinita se habían comido verdaderos trozos y saben mas que el maestro,  pero bueno cada día trae su enseñanza, espero la llegada de Sonia para que mis sobrinas terminen entre las dos mi instrucción.
 
 

Ferlo
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