El novio de mi hermana (IV)
Por Pluvioso
 (El novio de mi hermana III )

Después de esa tarde, en que gracias a la estratagema de Raúl pude contemplar sin ser visto como se lo montaba con mi hermana, mi obsesión por ella llegó a límites inimaginables. Cada vez que me la cruzaba en casa me volvían a la imaginación las tórridas imágenes de aquella sesión orgiástica. Inevitablemente se me empinaba y tenía que terminar aliviándome por mis medios, bien en el cuarto de baño, bien en mi habitación. Vamos, que me pasaba el día pelándomela como un mono. Me moría de ganas de follar con Susana.

Una tarde Raúl estaba esperándome a la salida de clase.

- Oye, quiero hablar contigo

- Dime

- Le he contado a Susana lo nuestro

- ¿……? Tu estás  loco. ¿Por qué has hecho eso? ¿Qué ha dicho ella?

- No te pongas nervioso tío, que todo esta bajo control. ¿Tu no tenías ganas de tirártela?

- Si, ¿y eso qué tiene que ver?

- Pues mira. Ya la oístes el otro día decir que le ponía ver a dos tíos haciéndolo. Bueno, pues le conté que yo lo hacía contigo y se interesó muchísimo. No paró de preguntarme por detalles. Quería saber quién se la metía a quien, si nos la chupábamos, si la tenías muy grande… La cosa es que al final se puso cachondísima. Creo que también tiene ganas de hacerlo contigo.

- Joder, me dejas de piedra

- Aún hay más. Le he propuesto que lo hagamos delante de ella, con ella escondida en el armario, sin que la puedas ver. Es decir, lo mismo que contigo el otro día. Ella está entusiasmada. Hemos quedado para mañana por la tarde. ¿Te parece bien?

- No sé, me da un poco de cosa, pero bueno, vamos a ver que pasa

- Pues entonces mañana a las 6 y media en mi casa. No te arrepentirás.

Osea, que iba a hacerlo con Raúl, con mi hermana espiándonos dentro del armario. Vaya situación. Desde luego, si salía bien iba a abrirme muchas puertas.

Esa noche apenas crucé una palabra con mi hermana. Yo la rehuía y notaba que ella también evitaba el contacto conmigo. Apenas pude dormir de la excitación que tenía. Mañana podría ser un gran día.

Y el nuevo día por fin llegó. A las 6 y media de la tarde estaba llamando al timbre de Raúl.

- Hola, pasa

Me dirigió a su habitación. En el trayecto me metió la mano por detrás en el pantalón y empezó a tocarme el culo. Entramos en su cuarto. Mi excitación era tremenda. Sabía que mi hermana estaba escondida en el armario espiándonos. Mi corazón latía como si fuera a salirse del pecho.

En todo momento Raúl llevó la iniciativa. Me bajó los pantalones y me tumbó en la cama. Me hizo elevar las piernas de forma que mi sexo quedaba totalmente expuesto de cara al armario, a la vista de Susana. Se humedeció un dedo con saliva y poco a poco me lo introdujo hasta el fondo en el culo.

Me estuvo follando un rato con el dedo. Yo sentía un gran placer y me dejaba hacer. Seguidamente, sin sacar el dedo, empezó a lamerme los huevos y finalmente inició una mamada ensalivándomela abundantemente.

- No te vayas a correr ¿eh?, que quiero tu leche por detrás, me dijo

- Pues no sigas que ya estoy a punto

Me sacó el dedo del culo y se desnudó. Su polla, como correspondía a un tío de 16 años estaba completamente desarrollada. La mía, de un chico de 12-13, tenía aún un aspecto infantil, casi sin pelos, y aunque estrechita era bastante larga.

Raúl se colocó en cuclillas sobre mi cabeza, colocándome su culo a la altura de mi boca. Se lo abrió con las manos sin decir palabra. Yo entendí perfectamente y comencé a lamerle el ano. Era la primera vez que lo hacía y en absoluto me resultó repulsivo. La piel suave y tersa de su agujero era muy agradable de lamer.

En un determinado momento Raúl se puso de rodillas en la cama, con la cabeza apoyada en la almohada y su trasero abierto por sus manos.

- Házmelo

Con esta simple instrucción entendí que había llegado el momento de penetrarlo. Al igual que el último día, me coloqué de rodillas tras él. Elegí una posición que permitiera a la observadora oculta no perderse detalle del acto, Apunté con mi instrumento en su orificio y entré en su interior. Un gemido de gusto llenó la habitación. Con la mano le agarré su polla y comencé a meneársela mientras lo follaba.

No tardo mucho en correrse. Su semen cayó abundante sobre la cama entre gemidos y espasmos de su esfinter, que presionaba mi miembro. Yo tardé más en correrme. Supongo que el hecho de saber que mi hermana me estaba observando a escasamente metro y medio retrasaba la llegada de mi orgasmo.

Cerré mis ojos y decidí concentrarme en taladrar el culo ya relajado de Raú, ignorando que estaba siendo observado. Tras unos minutos que se me hicieron deliciosos ya también alcancé el clímax. Me corrí en su interior y me desacoplé.

- Oye, tienes que marcharte. Mis padres están a punto de llegar

- Vale

Me vestí rápido y abandoné la casa. Me encontraba totalmente desbordado por la situación. Mi hermana me acababa de ver montándomelo con su novio, pero ella no sabía que yo sabía que ella estaba allí. ¿O sí lo sabía? ¿Y si es que Raúl estada haciendo un doble juego? ¿Cuál sería la opinión de mi hermana sobre las imágenes que acababa de presenciar?

Para responder a esta última pregunta aún debería esperar al día siguiente, cuando me encontrara con Raúl y él me contara lo que le dijo Susana al salir del armario. A Susi la vería en poco rato. Estaría en casa para la cena.

Por fin mi hermana llegó a casa. No observé nada de extraño en su conducta hacia mí. Quizás era más amable conmigo de lo habitual, pero nada más en especial.

Al día siguiente, al salir de clase, me encontré con Raúl.

- ¿Y que te dijo mi hermana?

- Joder, tío, fue la hostia. Según te marchastes salió del armario como si estuviera loca. Empezó a mamármela hasta que me la puso tiesa. Luego se montó sobre mi y se la metió. Me estuvo follando hasta correrse. Nunca la había visto tan caliente. Incluso llegó a eyacular

- ¿El qué? ¿Es que le salió leche, como a nosotros?

- Que va, lo que pasa es que las mujeres cuando están muy calientes se corren echando una agüilla, como si fuera pis. Me dejó empapado

Con esta revelación me marché para casa. De alguna manera tenía la sensación de que el círculo se iba cerrando.

Continuara ../..

Pluvioso
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