Mi excepcional cuñada (II)
Por Ferlo
 
En la mañana cuando me levanté, mi hermano y Virginia habían salido de compras y de visita al médico, solo regresaron al medio día nos reunimos para el almuerzo, yo no sabía que actitud tomar, pero Virginia era de lo más natural conversando y riéndose  mientras comíamos, como si nada hubiera pasado mencionó para que todos oyeran,

-“ Fernandito me tienes que acompañar a devolver una ropa que no me gustó”..

 Cuando estuvimos solos con mirada cómplice y risueña me dice

-“ Espero te haya gustado mi actuación de anoche, esta noche te haré una mejor, oye, tienes que tener cuidado con tus pajas me tocó recoger tu leche de la puerta. Entre otras cosas tienes una buena verga. Te gustaría algo especial para hoy?”.
 
Yo medio cortado pero con arrestos respondí,

 -“Me gusto todo lo que hiciste, eres especial. Quisiera que me la mamaras igual  que a José y te tomes mi semen”.

 A lo que respondió:

-“ Nene, aclaremos las cosas yo no quiero serle infiel a mi esposo y menos con su hermano menor, como te dije puedes ver mucho, pero solo eso”.

Quedé decepcionado pero resignado. En la tarde salimos a una tienda para devolver  una pañoleta y un vestido de baño, lo primero no tuvo mayor inconveniente, pero cuando para el cambio del bañador quiso mi concepto, tomó una tanga negra y uno de una pieza enteriza de color fusia, diciendole a la encargada,

-“Voy con mi hermanito al vestier ya  tiene un gusto para los colores y siempre me aconseja”

Yo estaba rojo de la vergüenza, pero guiñándome un ojo me haló dentro del vestidor, me senté en un banquillo y ella se comenzó a quitar la ropa de espaldas a mí, ya me extrañaba esa costumbre de exhibiese ante mí pero nada más, se quedó en interiores sus pelos púbicos rebasaban su panty, luego se volteó se sacó las bragas y el brasier quedando totalmente desnuda en el pequeño cubículo dándome la espalda, sus nalgas quedaban a la altura de mi cara, cuando se inclinó para colocarse el pantaloncito casi pierde el equilibrio, yo agarré su culo  y lo halé, mi cara entró en su raja un instante y aspiré su aroma de hembra, como una reacción instintiva saqué mi lengua y saboree el sudor de la hendidura, solo fueron tres segundos cuando inmediatamente se giró y me dijo en voz baja pero seria,

- “Ver pero no tocar si no te autorizo, somos cuñados, ok?"

Y se subió la tanga, se coloco la parte de arriba que apenas tapaba sus pezones,

- “ Por favor, Ferna, ayúdame a cuadrar este vestido”,

 yo tenia cara de perrito regañado y me quede estático,

-“ Vamos ayúdame que yo te autorizo a que me toques, no te pongas así”,

Baje su tanguita y su pelambre apenas contenida estaba revuelta, tome saliva con mi mano y la pasé por sus largos pendejos,

- “Que haces” me dijo,

- “ Es para que se aplanen tus pelos” contesté,
 
Los labios mayores estaban algo húmedos, y su clítoris se veía entre los pelos,

- “Que es eso?”, le señalé,
 
Bajó la vista y ella misma apartó los pelos y se abrió los labios, apareció la pequeña lengüita de su clítoris,  metí mi dedo en su hendidura y toque su punto sensible y al volver a meterme el dedo en la boca sentí ese nuevo sabor, seguí metiendo entre sus labios mi dedo entrando en su raja y  volví a chuparlo, cuando en silencio me apuntó con su índice recordándome lo dicho,  más apersonado de mi papel de consultor volví a subirle el calzoncito, con confianza la giré, abrí sus nalgas y las sobé a gusto y coloqué el hilo dental entre sus glúteos,
 
-“Creo que esta muy descarada, se te ve media chocha, mira como me a puesto a mí" dije mostrándole mi bulto, -“Ah solo quieres verme tu solito, pero te haré caso, me probaré el otro”.

Se saco la tanga y ahora su vulva estaba a 20 cm. de mi cara, podía percibir el aroma de su cuca,  sin pensarlo abrace sus nalgas y pegué mi boca a sus pelos, el olor a vulva era típico, apreté sus nalgas y abrí mi boca chupando sus labios peludos, creo que por lo sorpresivo no alcanzó a reaccionar y pude pasar mi lengua por su pepita hinchada y sentir su penetrante olor y dulzón sabor, al momento con fuerza pero en silencio me agarro por el cabello y  separó bruscamente mi cara de su chocha, yo me di cuenta del error que acababa de cometer, me levante y me salí del vestidor, sin decir nada, esperé a que Virginia saliera,  cuando vino de pagar su vestido estaba toda seria  y en forma enérgica dijo,

-” Vámonos inmediatamente para la casa”,

Mi corazón palpitaba acelerado, pensando que Virginia me reportaría con José y mis padres, por mi abuso de confianza. Regresamos en silencio, pero antes de entrar a casa me dijo,

 -“ Fernando, yo te autoricé a tocarme, pero no a besarme y para el colmo  me metiste toda la lengua en la chocha, por que lo hiciste?. Te has portado divino conmigo, pero eso no está bien”.
 
-“Perdona Virginia es que tenia tan cerca tu vulva y me gustó tanto tu olor y además quería conocer bien el sabor de  tu culo, así como la hizo José anoche, pensé que me podías complacer en algo”,

 Ella arguyó,

-” Pero entiende que José es mi esposo y tu solo mi cuñadito que apenas nos estamos conociendo, yo te tratado de complacer permitiéndote que me veas desnuda y hasta tocarme pero entiende que no podemos ir más allá, bueno,  pero no le demos tanta importancia, ya eso pasó”.

El resto de la noche  fue la consabida reunión familiar, mis padres se retiraron a sus cuartos a las 9.00 p.m. y nosotros vimos TV hasta las 10, cuando José fue por agua a la cocina Virginia me susurró,

-”A las 10:30  comienza el show que te prometí”.

 Ellos se retiraron a su alcoba y luego yo seguí, cerrando mi cuarto, a las 10:30 salí al pasillo oscuro y vi que la luz salía por entre un resquicio de la puerta que mi cuñada había dejado para que la viera, metí la visión y me di cuenta que la faena ya había comenzado, Virginia despatarrada sobre la cama, mientras José  desnudo chupaba la velluda raja, metía y sacaba dos dedos de su culo  mientras que el índice entraba en el coño. Mi cuñada se dio cuenta que yo ya había llegado al punto de observación y pidió a su marido,
 
-“Papi, méteme mas dedos en el culo”,

José tomó crema que tenia a su lado, adicionó un poco al ano e introdujo un dedo mas y luego sacó los tres dejando ver el hoyo dilatado cerrándose lentamente, para luego cerrar los cuatro dedos en forma de cono y metérselos al fondo, estuvo un rato metiendo y sacando los dedos,

Luego le dijo Virginia a José,” mi amor ya estoy lista para ti”

Mi cuñada se levantó y puso sus nalgonas en pompa de forma que yo pudiera ver todo y que José quedara de espaldas a la puerta, José diligentemente puso la cabeza en el hueco trasero y el tremendo trozo fue desapareciendo centímetro a centímetro, su verga larga y venosa se deslizó en el túnel posterior hasta que toparon los huevos, por lo visto las enculadas eran muy comunes entre ellos, empezó a sacarla y meterla con gran facilidad, en un momento la sacó toda y la dirigió a la vulva donde se insertó totalmente siguió bombeando rápidamente y Virginia comenzó a gemir y gritar,

 - “Así papi mas méteme todoooooo,,oooo,, me vengooo..!”

 Simultáneamente  José comenzó a jadear y contrayendo sus músculos se  derramó dentro de su esposa. Saco su picha húmeda  que iniciaba el descenso y el semen empezó a escurrirse entre los labios de la chocha, los pelos de Virginia se veían untados y pegajosos, yo me retiré a mi cuarto pajearme, la descarga de leche me calmó, me quedé dormido desnudo.
Por la mañana me desperté tarde, cuando sentí que abrieron mi puerta entró con la misma pequeña pijama sin nada debajo, se veían sus pezones y su mata de vellos a través, yo desnudo me traté de tapar, se sentó a mi lado en la cama y dijo,

 -“Tranquilo, ya José y tus padres salieron estamos solos, como te pareció mi demostración de anoche? Que te gustó mas?”,

 Contesté, -“ Espectacular, sobretodo cuando te chupo el chocho y luego  la metiste toda por el chiquito, se te fue todita!,  no te quedo inflamado?”

-“ Para nada, si quieres examínalo, te autorizo”, Y se quitó su pijama, estaba totalmente desnuda y en mi cama, esa era una verdadera felicidad.
 

Yo me levante con mi verga colgando y al momento Virginia la tomó por primera vez con una mano,

Dijo, “Estos hermanos están bien dotados”, La verga termino de endurecerse entre sus manos que palpaban por primera vez la tranca de su cuñadito;

Yo me bajé de la cama y la acosté  boca arriba, levanté sus piernas hasta que sus rodillas tocaron sus senos  y pude apreciar de cerca la verdadera razón por la que mi hermano estaba tan enamorado de ella, los gordos labios cubiertos de vellos que llegaban hasta el ano, era un templo para adorar el amor, las nalgas gordas y sin vestigios de celulitis eran el complemento del culo ideal, solo podías pensar en entrar en su interior y eso fue lo que me provocó, mi verga pedía un desesperado ingreso dentro de mi esquiva cuñada.

Puse saliva en mi dedo del corazón, toqué  con un dedo su ano que con sus cortos vellos alrrededor no daban muestras de maltrato, empuje un poco el dedo que se deslizó entrando la primera falange, me detuve esperando la reacción de mi cuñada pero ante su silencio seguí metiéndolo hasta el fondo,

Lo saqué y lo chupé, mi cuñada solo me miraba, los labios de su vulva ahora entreabiertos estaban húmedos, con ambas manos los abrí y un gran agujero quedó ante mis ojos, por fin veía de cerca una verdadera vagina, metí un dedo en su raja y luego metí otro,

Me atreví a decir:

- “ Cuñada me permites ahora probar con mi boca el sabor de tu chocha”,

-“Bueno, chúpame pero solo un rato, para que veas que yo también te complazco”, me contestó.

Bajé mi cara y la sepulté entre sus vellos, mi lengua se posó en la entrada de su vagina y lamí con avidez, el sabor de sus jugos que bajaban me daban mas animo, pero por mi evidente falta de experiencia no me permitía hacer bien las cosas, por lo que mi cuñada me dijo,

-“Tómalo con calma, te voy a enseñar a comer chochas, pásame la lengua suave por la pepita  y  la giras a su alrrededor, luego me introduces tu lengua en la vagina hasta donde puedas y asi repites varias veces, yo te ayudo”,

Con las piernas recogidas al máximo ella misma apartó los crespos vellos de la entrada, se abrió los labios  y apareció su clítoris que ya conocía, pero no sabía que se podía agrandar tanto, saqué la punta de la lengua  y comencé a lamerla según sus indicaciones, mi cuñada comenzó a rotar las caderas suavemente y fue aumentando su ritmo, yo lamía con deleite y sus líquidos me empapaban la cara, recorrí su canal hasta llegar al agujero trasero, se lo chupé con ganas y volví su peluda gruta, sus gemidos fuero subiendo de tono y de pronto me dijo,

-“Cuñadito, no aguanto, me la vas a tener que meter, no lo tenía programado, pero ya tienes una verga que vale la pena, clávame por favor”.

-"¿Seguro, que me autorizas a metértela?”, dije sorprendido por su petición.

-“Segurisimo, necesito tu picha adentro de mi chocha  ahora!. Pero no te derrames dentro!”, Me contestó.

Me levante de entre sus piernas y agarrándola por los muslos subí sus tobillos a mis hombros, el glande quedó enfrente de sus labios, yo los abrí con mis dedos y ella misma tomándome la polla se la fue introduciendo en sus entrañas, de lo mojada que estaba mi estaca entró de una vez,

- “ Cuñado estás delicioso, siento tu verga mas adentro que la de José”

 Mi cuñada comenzó un movimiento circular en el que veía entrar y salir de su raja mi miembro, yo con una mano acariciaba sus pezones endurecidos, en un momento se salió la verga de su funda y ella presurosa la volvió a agarrar y meter, los vellos nuestros se juntaban y la entrada espumeaba con nuestras emisiones  mojando los pelos, yo seguí perforando su interior, cuando de pronto se detuvo…., yo pensé, “se arrepintió y me dejó por la mitad”, pero se levantó y me dijo,

-“Yo sé que lo que te gusta de mí, es mi culo pues aprovéchalo, te autorizo a que metas esa vergota en mi hueco, espero que sepas apreciarlo, asi también evito una preñada imprevista”.

Se puso en cuatro y con ambas mano se abrió las nalgas de par en par se veía deliciosamente obscena, el anillo rosado estaba mojado por sus jugos y mi saliva, ella metió un dedo en su hueco y yo metí otro, nuestros dos dedos entraron y salieron, ella adicionó otro y la imité fueron  cuatro dedos entrando y saliendo, su agujero estaba bien dilatado, por lo que me dijo.

-“ Verdad que tengo bien abierto este hoyo, es el momento que lo disfrutes, estoy tan arrecha que quisiera que estuviera Jorge aquí  para que entre los dos me clavaran por ambos huecos, métela ya!”.

Agarré mi verga con la mano, puse mi glande en la boca del ano y empujé, su hábil cueva se dilató mi cabeza entró y metí mi polla hasta el fondo que  como un anillo se adhería al palo  y la saqué nuevamente, por fin esta dentro de mi cuñada!, la volví a meter y sacar,  repetí  la metida ahora sin agarrármela, su túnel tomaba mi picha sin resistencia y cuando la sacaba toda quedaba un vacío en su orificio, que lo volvía a llenar con mi trozo, la clavé suave y profundo, pegué mi pecho a su espalda y puse mis manos en su chucha sintiendo sus hebras mientras masajeaba su clítoris con mis dedos, sus carnudas nalgas se frotaban contra mi ingle, el pistón salía y entraba,  lo disfruté como lo había imaginado en mis pajas. Virginia inició un movimiento que parecía dibujar con sus caderas un 8 imaginario, mientras yo seguía frotando su clítoris, sus gemidos comenzaron a subir de tono y la rotación de su culo  tomó velocidad y empezó a gritar, su orgasmo llegaba,

-“Así, así….Dame, dame más, Fernando, clávame asiiii…que verga tan rica!! , sigue dándome dedo!!!!…”

El orgasmo le llegó tanto que sentía sus contracciones, con una mano en mi cadera me jalaba para que entrara más profundo en su ano, yo también  sentí la proximidad de mi leche, el clímax  llegó a su punto mas alto mi semen salió disparado dentro de su intestino, vibré y se me erizaron los vellos por el impresionante polvazo, nunca imaginé esa emoción, chorros de semen agradecían el gusto que su trasero me había regalado.
Cuando se la saqué se tiró boca arriba, mi verga goteaba leche,  me la cogió con la mano y la exprimió se chupó los dedos saboreando mi semen, y me dijo mirándome a los ojos,

-“Sabes, yo no creo haberle sido infiel a Jorge porque tengo su autorización para culiar contigo si quiero”.

-“Y como es eso”, respondí,

-“Recuerda que las palabras  textuales de José fueron “ Fernandito te va a acompañar y atender cuando yo no esté, asi que devuélvele las atenciones lo mejor que puedas”, y es exactamente lo que acabo de hacer, o no estás bien atendido?.

Estuve totalmente de acuerdo con mi cuñada….
 
(Continuará)

Ferlo
 
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