En el pueblo
 por Verónica
La historia que voy a contar me ocurrió cuando tenia 15-16 años, Ahora para mas información tengo 18 años. Bueno me voy a describir, para que os hagáis mas a la idea de la historia, vale? Soy morena, pelo a capas por los hombros, ojos oscuros, no muy alta, una 90 de pecho y normalita. No soy nada de otro mundo, pero aun así no me quejo respecto a hombres. No sé que les atraerá de mí, igual es que me da igual todo, me da igual con quien me lié, con quien me acueste, que al día siguiente es un amigo mas, no me enfado si no me hacen caso, y no me agobio si me hacen demasiado caso. Al fin y al cabo al final, solo son amigos. Eso es así ahora, porque con él fue distinto.

Yo tenia 15 años y como cada verano iba al pueblo de mi madre. Allí tenia a mis tíos, a mis abuelos, y a mi pandilla. Me encantaba ir, allí tenia una libertad que en Pamplona no tenía. Era salir de casa pronto y llegar tarde, estar todo el día de pingoneo. Mi abuela se enfadaba pero al final me dejaba hacer lo que quería. En el pueblo éramos unos veinte jóvenes (en mi cuadrilla), yo me llevaba muy bien con Mikel y Luis. Mas que nada era porque eran los únicos de mi edad y todo eso. Mikel era muy simpático conmigo y tengo que reconocer que algún día entre borrachera y borrachera habíamos llegado a ser mas que amigos, pero eso siempre se quedaba entre nosotros dos. Una noche de fiestas vino su hermano, Julen, a echarse unas risas. Yo ya conocía a Julen, había hablado con el cuándo iba a buscar a Mikel a casa, (es que el pueblo es pequeño y yo sin Mikel y Luis no puedo estar) era simpático y guapo. Pero era el tipico chico guapo al que no te puedes acercar, con el que no te planteas nada, mas que nada porque yo tenia 15 años y el 23. Esa noche nos reímos mucho con él, cuando contaba anécdotas de su nuevo trabajo de vigilante. Esa noche note como no dejaba de mirarme las piernas, pero no le di mucha importancia, pense que seria que tendría una carrera en las medias. Que ingenua.

A la siguiente noche de fiestas vino otra vez, pero esta vez no se contento con mirarme solo las piernas. Estuvo toda la noche pendiente mío, a donde iba yo iba él, si yo me sentaba el también. Con la excusa de que no tenia pareja de baile, me cogía a mí y se me estrechaba fuerte. Eran las 3 de la mañana y yo ya iba muy contentilla y subí a la parte de arriba de la lonja a sentarme un rato, inmediatamente subió él. Era su oportunidad.

-Vero, que haces aquí tan sola?

-Nada ya ves, estoy algo mareada y e decidido que antes de potar me siento un rato.

No dijo nada mas, se me quedo mirando, y en una de estas note su cara a dos centímetros de la mía. Él jugaba bien sus cartas, me estaba provocando. Entonces no me lo pense y le bese. Nos besamos un rato, cuando note que sus manos expertas se metían debajo de mi falda en busca de mi coño. A mí nunca me había pasado eso, cuando me liaba con un tío, solo le dejaba llegar al culo y las tetas, no más. Pero con el se me olvido mis principios y le deje explorarme. Sus manos subieron vertiginosamente hasta mi coño, empezó a acariciarlo, hasta que se humedeció por completo. Empezó a juguetear con sus dedos, a meterme uno, dos... así un ratito, yo estaba en el cielo! Su boca sedienta me empezó a recorrer mi cuello hasta que llego hasta mis pechos, los cuales él había descubierto con cierta maestría quitándome el sujetador sin que yo me diera cuenta. Note como su respiración empezaba a ser entrecortada y como algo crecía debajo de su pantalón. Su mano se dirigió a su pantalón, cuando..... Entro alguien de repente. Era Mikel. Julen habilidoso, me escondió en su pecho, para que Mikel no me viera. Oí como Mikel le preguntaba - Has visto a Vero- y Julen le decía un -No se donde coño esta, no ves que estoy ocupado?-

En cuanto se fue Mikel, él me mira, yo le miraba fijamente, sonriendo, era una sonrisa de que coño hago aquí, él me miro muy dulcemente y me dijo un - No te preocupes mi niña, que no te ha visto- Me quede aliviada, cuando me di cuenta de que su mano seguía en mi coño. Nos habían cortado el rollo pero él seguía con su mano en mi. Me levante, me vestí bien, me di la vuelta, me miraba con cara de bobo, le sonreí y baje para el piso de abajo con todos los demás.

La noche siguió como siempre, beber, beber, beber. Me encontré con Mikel, me dijo que había estado buscándome, y yo le dije que había ido a dar una vuelta que estaba muy mareada. Me sentó en un banco y estuvo conmigo hasta que se me paso. Se porto muy bien.

Pasaron las fiestas y todo volvió a la normalidad. Un día fui a buscar a Mikel a casa, y al subir me encontré con Julen que salía de afeitarse, con el torso desnudo. En otra situación solo le hubiese dicho hola, pero después de lo de aquella noche no pude fijarme que tenia un buen cuerpo. El noto como le miraba y al pasar me dijo, - hola mi niña -. Su respuesta a mi mirada me provoca una leve sonrisa de complicidad, en esos momentos llego Mikel y nos fuimos.

A la noche cuando llegue a casa, mire el móvil, tenia un mensaje, era Julen.

- Hola mi niña, no e podido olvidar de la noche que pase junto a ti, ojalo se repita, una leve sonrisa se dibujo en mi cara, yo estaba dispuesta a que se repitiera.

Una noche que salimos a dar una vuelta por el pueblo de al lado, me lo encontré, me saludo, me dio dos besos y luego se fue. Tengo que reconocer que me decepciono ese saludo, yo me esperaba una frase bonita o por lo menos una sonrisa. Bueno estuvimos de copas y cuando vi que ya todo me daba vueltas, me fui al baño de la discoteca a refrescarme un poco. Cuando salí, oí mi nombre, y allí estaba Julen, en la entrada del baño de los tíos, me sonrío pícaramente y me cogió de la mano. Me metió dentro del baño de los tíos, me llevo asta un baño, (los cuales era más grandes que los de las chicas) y cerro la puerta. Le mire confusa y él me respondió con un beso. Empezamos a besarnos y volví a notar su experta mano subir hasta mi entrepierna, me quito los pantalones, las bragas y dejo mi coño al aire, para que pudiera explorarlo mejor. Yo le quite la camiseta. Él comenzó a recorrer mis pechos con su boca, me hizo un gesto para que me sentara en el suelo, me senté, note como algo húmedo recorría mi coño, era él, me estaba comiendo el coño con unas ganas terribles, subió dando besitos por mi tripa, entreteniondose un ratito en mi ombligo, jugueteando con su lengua. Subió hasta mis pechos, los lamió como un niño pequeño hasta conseguir que mis pezones se pusieran duros. Yo mientras le había bajado los pantalones, y le estaba estrujando suavemente su culo bien puesto. Su mano no dejo en ningún momento de darme placer en el coño, pero eso para mí ya no era bastante, y entre un jadeo y otro le pedí que me penetrara, que acabara con mi virginidad en ese momento. Él me miro con cara de susto, y me dijo:

- Eres una niña todavía -

- ¿ y que?

- que no sé, me da cargo de conciencia

- ¿no estas caliente?

- si,  mucho

- pues ya esta. Follame

No se hizo mandar dos veces, note como libera su pene erecto del slip y como lo acercaba a mi entrada, deseosa de recibirle, pero él por miedo a hacerme daño o por intentar que el placer durara mas me la fue metiendo poco a poco, muy suave, luego empezó a moverse, primero lento y luego rápido. Nuestros jadeos se unían en cada movimiento, hasta que él explotó en mi, entonces fue cuando me pregunte si se había puesto condón.

- ¿te has puesto condón?

- Si , tranquila

Que tranquilidad !  Luego me pare a pensar, había perdido mi virginidad en un baño, con Julen de 23 años. Eso no había sido mi plan para esta noche, pero me gusto como resultado final.

Después de esa noche, cada vez que nos veíamos nos sonreíamos pícaramente. Hasta que un día él me beso delante de su hermano, en ese momento quedo claro que estabamos saliendo. Eramos el cotilleo del pueblo, mas que nada porque él me llevaba muchos años y para muchos yo seguía siendo una cría. Pero el verano llego a su fin y yo tenia que volver a Pamplona y él a Vitoria. Seguimos con la relacion a distancia, cuando podíamos íbamos al pueblo y allí nos besábamos y nos acostábamos. Pero un día él me llamo, me dijo que lo quería dejar, que había conocido a una chica y que le perdonara. Yo tonta de mí lo entendí, y le deje libre. En Pamplona hice mi vida pero sabia que ningún tío me daría tanto como me había dado él en 1 mes. Nos llamábamos alguna vez pero nada más.

Llego Navidad y una amiga mía de Vitoria me invito a pasar la nochevieja allí, y después de convencer a mis padres fui con ella a Vitoria. Allí sabia que estaba él, pero no me preocupe, solo iba a pasármelo bien, ademas no quería saber nada después de que me dejara. Dieron las doce campanadas y mi amiga Sarai y yo salimos dispuestas a matar. Fuimos a un bar a tomar algo y me encontré con Mikel, me saludo, y antes de cruzar dos palabras con él, alguien me cogió de la cintura y se puso a bailar conmigo. Era un chico bastante mono, se llamaba Arkaitz. Estuve bailando un rato con él y luego me presento a sus amigos. Cuando me presento a todos me dijo que faltaban tres. Esos tres amigos llegaron y mi sorpresa fue cuando vi que uno de ellos era Julen, el no me vio y cuando nos presentaron yo muy picarona le dije un - hola Julen- su cara fue...

Bueno eso os lo cuento otro día, vale?
 

 por Verónica
 

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