Mamas calientes 
 por Alatriste
En la cintura morena se marca la goma del calzón rojo del bañador, al bajarlo salta como un resorte esa polla que tanto has imaginado. De su mata de vello negro y rizado su mienbro surge desafiante. La miras con cariño y con una mano la agarras en toda su extension mientras con la otra mano le sobas el culo. Lo tiene tan duro como la polla. Él esta tenso, seguro que no es la primera vez que que le come la polla una mamá que trae a sus niños para que el los vigile mientras se bañan. Seguro que no es la primera vez  que una mamá durante dias lo ha buscado con la mirada, lo ha seguido por el recinto, se le ha insinuada despatarrada en el cesped a su paso.

No tardas en engullir la polla en tu boca, en presionarla con los dientes, en apretar los labios alrededor  ese rulo de carne, sentirla en el paladar. Esa polla que huele a cloro. Que palpita con vida propia. Cierras los ojos. Y notas como lo tienes a tu merced. Apreatar los dientes y pasar del placer al dolor en un instante. Lo tienes en tus manos.Lo tienes en tu boca. De rodillas sobre el piso de la enfermeria.  Deslizas tu boca por toda su extensión.. Lo observas, su piel morena , te mira la cara para luego junto con un jadeo mira el techo. Cara de niño, cuerpo de joven. Olor a cloro , olor a sexo.

Todavia recuerdas el día que te corristes mientras lo mirabas  con la ayuda de la piscina. En el interior del agua con los brazos asidos al borde del rebosadero de la piscina y aprovechando el chorro a presión de agua que alimenta la piscina. Apoyada contra la pared de la piscina. Situando tu vientre contra el chorro. Con leves movimientos consigues acariciar tu sexo. Abrirte de piernas. Encarar tu coño contra el chorro y moverte lentamente. Mirar al socorrista a la  cara, mirarle  la polla. Como si en aquella piscina no existirera nadie mas. Él te mira y institivamnete se toca la polla que toma vida bajo el bañador rojo.

El día que te masturbastes dentro de la piscina, descubristes que no eras la unica que lo sabia. El socorrista te miraba y hasta giño un ojo de complicidad. Estas segura que en aquella piscina mas de una mamá habia sentido los mismos deseos y placeres que tu.

Te empiezan a doler las rodillas, la posición no es la mas comoda. Él te soba las tetas. Tu le comes la polla.

- Te gusta, te gusta chuparmela.....no?

Le afirmas moviendo la cabeza.

-Me gusta que seas una mamá puta, que vengas a aquí cada dia, yo ya te buscare nuevas pollas, yo ya te buscare quien te cuide los niños, mientras te follamos. No te vas arrepentir.

Afirmo con la cabeza mi consentimiento en el momento que lanza un chorro de semen contra tu garganta.

- Este verano vas a conocer a todas las pollas del barrio.
 
 
 

- Vale , pero ahora me vas a comer el coño hasta que me corra y tu polla se ponga dura para que me puedas follar el culo. Le dices........agarrandolo por la cintura y besandole con restos de su semen en tus labios.

Te pones de espalda y con las tetas sobre la camilla, el se pone detrás, de un tiron dejas su culo al aire al arrancarte el bikini. Te agarra por el culo y te lo abre y con la lengua juega entre el coño y tu culo. Tu frotas tu pubis contra la camilla. Si buscarlo estas frotando la parte superior de tu coño contra la camilla. Tu cara contra la saban que huele a limpio. Su lengua alterna entre tu raja chorreosa y tu culo apretado. Él no duda en ayudarse con un dedo para abrirte el culo. Con la lengua lo moja y con el pulgar lo abre haciendo circulos. Tu sigues frotandote contra la camilla.

- Metemela en el culo, nada de prembulos. Le dices sin girarte

Eso le provoca una ereción de caballo y no tarde en frotar su glande hinchado contra tu culo que empieza a dilatarse. Se apoya en tu culo y presiona hasta que empieza a enterrar la polla. Tu sigues frotandote contra la camilla. La rugosidad del borde de la camilla, entre la sabana y la colchoneta acaricia tu clitoris. La polla entra hasta el fondo y el anillo de tu esfinter frota ese pollón en toda su extension. Inicia un mete saca que cada vez es mas rapido. Tus tetas apretadas contra la camilla. Te agarra por la cabeza y te la aplasta contra la sabana. Casi inmovil, solo moviendote por las  embestidas ritmicas consigues que tu clitoris siga acariciandose contra la colchoneta. Fuera se oyen los gritos de los niños al saltar al agua, gritos de madres histericas y el ruido del agua.

Tu cuerpo se tensa al estar a punto de correrte, tu culo aprieta la polla del socorrista y en el momento que te corres la fuerza de tu culo estruja el pollon hasta sentir los borbotones de semen que inundan las profundidades de tus intentino.

Te quedas unos segundos recuperando el aliento sobre la camilla, mientras por tu nalga un hilillo de semen se retira de tu culo.

Al llegar a casa no puedes parar de pensar en la espectativa que el socorrista te ofrece para el verano...Tu sexo late solo de pensar que esa enfermeria se puede convertir en tu prostibulo particular e imaginas a jovenes deseoso de vaciarte en ti. Dejas a  los niños ante la televisión y no puedes reprimir irte a tu habitación y tumbarte sobre la cama mientras te masturbas lentamente y profundamente hasta correrte. Imaginadote como eres violada por hordas de pollas jóvenes.

Mas relajada preparas la cena de tus hijos y la de tu marido. Un telediario, los niños a la cama y no tardas en sacar la polla de tu marido y sentada a horcajadas que lo follas hasta que queda fuera de combate. Tu coño contra mas se corre mas caliente se pone. Sigues pensando en la enfermeria, el socorrsita y sus amigos desconocidos. Sales al balcón y encuentras al vecino...ahora no dudas en frotar tu vientre contra la barandilla, os saludais con un gesto , enciendes un cigarro y él no duda en rascarse sus parte. Eso te pone a cien, tu vecino tambien tiene polla y ahora no seria despreciada. Sois amigos y mas de un día has compartido la mirada lujuriosa con él. Ves que la mujer del vecino sale con la bolsa de la basura a la terraza y se la deja a los pies. Él entiende la indirecta y tu no desaprovechas la ocasión. Vas a la cocina y cojes la bolsa de basuras, sales al rellano y llamas el ascensor. Te das cuenta que solo llevas una  camiseta larga que se acaba por encima de la rodilla.  Al llegar el ascensor, lo encuentras a él dentro ( como esperabas, como deseabas) Una sonrisa entras en el habitaculo. Las bolsas ocupan un espacio que os hace entrar en contacto. Mientras baja el ascensor  notas su erección en tu cadera. Él lleva un pantalón de chandal amplio, que disimula el estado de su polla. Te giras lo justo para que su vientre se encaste con la raja de tu culo que se marca en la camiseta. Una frotadita más y llegais al vestibulo, los dos llevais la basura mientras comentais el torrido calor de la noche Madrileña. Al volver al ascensor tu entras primero y te pones al fondo de espaldas mirandote al espejo. Él entra y marca en la botonera el ultimo piso. Esta claro. Tu coño de nuevo rezuma, sabe que algo jugoso va a pasar enseguida. Él se arrima de nuevo hasta presionar con su vientre contra tu culo. Tu te giras y hacercas tu boca a la suya. Su mano busca tu sexo, tu mano palpa su polla por encima del chandal. El ascensor se para y salis al rellano, subis el ultimo tramo de escalera que lleva a la azotea, tu vas delante. Él no deja que sigas subiendo la escalera te coje por la cintura y te retiene. Apoyas tus manos en los peldaños superiores y dejas tu culo en pompa. Solo tiene que subir la camiseta para meter su polla en tu coño.

- No tenemos tiempo, otro dia lo haremos con calma.

- Si por favor follame rapido que tengo la cafetera en el fuego.

En la calle se oye como el camión de la basura vacia el container. La noche madrileña es torrida, el sudor baja entre tus tetas, mueves el culo con habilidada para acabar enseguida con el polvo furtivo que le estas robando a tu vecino. La noche sera larga. La temperatura sigue subiendo. Cuantas pajas haran falta para calmar tu calentura...
 

por Alatriste
 

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